Translate

viernes, 9 de abril de 2021

Más pensamientos

Desde unos muchos meses antes de la muerte de papá no he podido dormir bien, aterrada de la vida, la muerte y de todo. Intentando encontrar el sentido de continuar y no llorar cada vez que recordaba el presente; mis estaban ojos cada vez más abiertos a medida que la madrugada amanecía. Ahora el tiempo se volvió algo tan extraño para mi, algo tan aterrador. Sigo pensando en el pasado y en como se aleja cada vez más, siento un peso en el pecho por cada minuto que recuerdo. 

Veo lo monótona y desanimada que esta mi rutina, donde me da pereza hasta levantarme a comer ¿Quién diría que una actividad tan simple que siempre disfruté ahora la veo como una carga? Ya no quiero levantarme, quisiera dormir todo el día pensando y disfrutando un sueño creado por mis anhelos. 
Pero de repente me detengo a pensar, que tan complicados no son, que tal vez si trabajo por ellos los consiga. Pero no tengo idea de como hacer eso. Supongo que lo único que puedo hacer ahora es terminar la facultad.

Luego de tanto tiempo y tantos años de malacostumbre (serán 9 tal vez), es muy difícil dejar de soñar despierta. Pero igualmente mis imaginaciones se volvieron tan monótonas como mi vida. Es la misma historia repetida una y otra vez, como un juego con infinitos finales. Y me he dado cuenta que hasta mis personajes se volvieron menos reales. Ahora solo están ahí, ni siquiera responden, solo escuchan mis quejas o se ríen de mis chistes. 

Y creo que solo necesito hablar con alguien. 

Quiero dejar ese mundo ideal que me tiene atrapada dentro, ese bar con mesas de pool, esos amigos que cambian de nombre y cara cuando estoy aburrida. Quiero dejar de creer que soy fuerte cuando me mareo apenas me levanto. Quiero dejar esa vida perfecta que me aleja de mi realidad.

Lo único bueno de toda esa perdida de tiempo fue que mientras soñaba despierta pude sostener la mano de mi padre por mucho tiempo sin pensar en todo lo malo que nos pasaba, sin preocuparme. Y recuerdo perfectamente cada apretón de manos suyo que querían decir "gracias" y "te amo". Recuerdo poner mi mano sobre su arteria y estar tranquila al sentir su pulso, deseando congelar el tiempo y quedarme así para siempre. Era un ser feliz en ese momento porque a pesar de todo seguía a su lado, estando acostada a su derecha rogaba con el corazón que todo fuera mejor o que por lo menos no empeorase.

Y como siempre conseguí lo que quería pero no de la forma que esperaba. 
Estoy agradecida por que él lucho tanto por nosotros, aún queriendo morir desde el inicio seguía luchando por su vida. Su dolor físico se volvió emocional y todo le pesaba, todo le entristecía. Mantenerle a mi lado por más tiempo hubiese sido egoísta de mi parte y efectivamente todo lo que pasó fue lo mejor.

09/04/2021

No hay comentarios.:

Publicar un comentario