Translate

jueves, 30 de julio de 2015

Soy solo una persona enamorada pero sin nadie a quien amar. En lo profundo de mi corazón, cerebro o lo que sea que piense por mi, sé que quiero simplemente aferrarme a algo en lo cual pueda ser feliz; algo dentro mio me dice que ha de ser el amor. Pero nunca dejaré de ser terca, tonta, patosamente molesta en todo y por supuesto, con una vida a medias. Dicen que si escribes tus sueños en un papel y los pones en un lugar donde lo veras todos los días, te anima a luchar mas por ellos. Yo lo hice una vez, y estaba orgullosa de ello, pero mis sueños, por más simples que sean no sé si los podre cumplir. Desearía ser perfecta, y bueno si lo soy. Perfectamente imperfecta. Cada vez que me miraba al espejo veía a alguien segura de si misma, con una mirada tan hermosa y un cabello sin igual, tenía una sonrisa, que por más chueca, muy contagiosa.

 Ahora veo lo mismo pero se que realmente ya no soy yo. Cada vez que me miro al espejo deseo romperlo, tengo las ganas de castigarme por no ser buena persona. Y usted es testigo ahora de que no soy nada más que una fracasada. Una fracasada con los sueños hechos añicos y el corazón roto, no por un amor, sino por la falta de el. Ese sentimiento de fracaso total que hunde mi pequeña nave. Pero algo que nunca voy a dejar de pensar es en que yo todavía me necesito, que por más que fracase una y otra vez; por más que no sea capaz de siquiera ser buena. Soy una persona después de todo.

 Algo no va bien conmigo, pareciera que todo lo que hago esta mal. Un vacío inmenso penetra en mi, haciendo que mis ojos tengan problemas del clima. Como si de un momento a otro estuviese en el vació, cayendo, veo la luz del cielo azul llamándome con su belleza y esperanzas pero no puedo alcanzarla y siento como si nunca lo haré. Y estoy en ese momento el que me creo inútil, torpe, basura inapreciable. Es como si el manantial de mi vida estuviese contaminado y  la pequeña cascada de mi corazón, atascada.

Y me encuentro en un desierto sin arena, una pagina en blanco sin lápiz alguno para graficar algo en ella. Veo a mi pequeño mundo destruido. Destruido por mis propias manos. Pero toda la vida existente en ese mundo ya se fué. Todo lo que creí que amaba no está. Todo lo que pensé que era simple, ahora me parece imposible.

Siempre dije a lo que se decían a si mismos que no alcanzarían algo que le tenían miedo a una posibilidad irreal. Que no hay que tener miedo de lo que todavía no sucede, pero eso me pasa a mi. Me aterra, soy como un cachorro sin madre en una soledad sin protección. Ese sentimiento que me ahoga en mis sueños y me da pesadillas. Y duermo pero nunca descanso, me debilito interiormente en cada noche. Sueños, sueños, sueños. Sueños que me hacen no querer dormir de nuevo, que cada vez que estoy sin alguien me observan atentamente. Y el miedo a la soledad que vivo. Sentirme de menos, difuminada por los demás.

¡Ay vida! Como quiero a veces abrazar y aferrarme a la muerte cuando te odio con o sin razones. Pero simplemente estoy atada a ti en mis días como mortal. Si voy a seguir sufriendo, si voy a tener que seguir así, golpeada, con la sangre cubriendo mi cara y el suelo entonces déjenme dar de eso para rellenar el vació y la soledad de otros. Si no seré feliz que por lo menos otro tenga mi felicidad. Cuando, por más miserable que me encuentre yo, vea a alguien sonreír; creo que la vida no es tan fea como la tachamos siempre.

-MaryTheLittleBird