Hoy no fue un gran dia, bueno, lo era hasta el medio dia.
Me molesta que nunca puedo hacer nada bien. Nunca nada satisfactorio para nadie, nunca nada bueno. Me molesta que cuando hago las cosas no me salgan como quiero. Y es obvio, a todo el mundo le molesta. Pero lo mio es algo más... extremo, diría yo. Soy muy perfeccionista a la hora de hacer algo que incluya a alguien más. Quiero hacer lo mejor para todos, porque si ellos reciben lo mejor, se van a sentir mejor, no van a dejar salir una mala actitud y tampoco malos pensamientos. Muchas veces, las personas que son cercanas a mi, me preguntan por qué me preocupo tanto, por qué siempre intento demasiado, que nunca voy a conseguir que agrade a todos. Que tengo que sacar ese pensamiento de mi cabeza. Y en parte tienen razón.
Pero creo que lo que nadie sabe es que tengo un problema, un problema que siempre tuve, que tengo desde que tengo memoria. Yo no puedo escuchar a personas pelearse, me hace sentir mal, me aprieta el pecho y me duele el corazón. Recuerdo que de pequeña solía esconderme debajo de la mesa o al lado de algún mueble donde nadie me viese, recuerdo taparme los oidos e intentar no escuchar las discusiones de mi familia, recuerdo esconderme en todos los lugares donde sabía que no iban a buscarme. No puedo escuchar a alguien enojado, decepcionado o argel. Me duele, me dule y mucho. Yo no quiero que nadie se enoje conmigo, detesto ese sentimiento. Le tengo miedo.
Asi que es obvio que hago todo lo humanamente posible para evitarlo. Si haciendo algo, si sacrificando algo, puedo evitar aunque sea una pequeña discusión, independientemente que esté yo involucrada o no; lo voy a hacer.
Si puedo evitar, que alguien lanze una mirada fea o de disgusto, lo voy a hacer. Para mi es mejor elegir algo que alguien más quiere, sobre lo que yo más quiero. Si es que sé que eso lo va a poner feliz, si sé que lo que yo elija lo va a enfadar, o lo va a poner triste, no lo voy a hacer. Porque yo entiendo como se siente, porque se que es horrible que hagan algo que no te gusta y estar obligado a hacerlo. Sé lo que es pasar por malos ratos y sé lo que es sentirse incómodo. Mi nivel de empatía alcanzó un punto increíble que hasta cuido lo que pienso, aunque sé que sólo Dios escucha mis pensamientos, llegó hasta el punto en el que no puedo ver este emoji (😒) sin sentirme mal, sin sentir que hice algo mal, sin sentir culpa. Y sé que soy muy extremista, sé que también debo hacer cosas por mi. Pero mi felicidad siempre está conmigo siempre y cuando nadie la perturbe con malos sentimientos. Para una mejor comprensión dejenme explicarlo.
¿Ven a este muchacho aqui? Bueno, su nombre es Shirota Mahiru, más concocido como Mahiru. Es un personaje de una serie anime llamada "Servamp". Bueno, el una increíble representación de lo que yo soy. Si ven la serie o ya la vieron entenderán a qué me refiero.
Mahiru es una persona "simple" como el dice, ama las cosas "simples" como el las llama. Básicamente, es del tipo de persona que para no hacer el proceso "fastidioso" de preguntar o pedir ayuda, lo hace todo el, porque es más simple. Bueno, yo lo veo de la misma manera. No molestaria a nadie si es que puedo hacerlo yo, no preocuparia a nadie porque no quiero molestarlos. Y sé que no debo ser asi, y sé que no está del todo bien pero perdón, es muy difícil cambiar. Es algo con lo que estoy tratando de lidiar desde hace unos dos años. Es lo que trato de mejorar con todas mis fuerzas. Y lo que lo empeora es que a diferencia de Mahiru, las personas en su mayoría no aprecian lo que hago. No los juzgo, yo tampoco lo haria ¿Por qué? Por que nunca las hago bien. Siempre me equivoco siempre algo sale mal, siempre alguien sale lastimado, siempre alguien se enoja, siempre pasa todo lo que NO quiero que pase. Es literalmente vivir con mis mayores miedos todos los dias. Imagínate odiar algo con toda tu alma, y que siempre, siempre, esté alli, esperándote, mirándote, acercándose, y estando allí. Es un miedo raro porque más que miedo, me hace sentir mal, me hace vivir, sentir y pasar por momentos que no quiero. Agradezco mil veces a Dios por siempre escuchar mis oraciones, por siempre guardarme de no matarme "de una buena vez". Agradezco mucho que pude aprender a sacar una ventaja de ser un estúpido desastre: absolutamente jamás olvidaré mi error. Tengo contadas cada una de las cosas que hice mal y son tantas que las olvido. Agradezo en parte tener una mala memoria y poder olvidar algunos de mis malos momentos. Pero nunca se van del todo, siempre regresan, en el peor momento.
Agradezco que pude darme cuenta de que valgo algo por lo menos, valgo la pena para hacer cosas por mi así como las hago por los demás. Esa es una de las razones por las cuales siempre adorno mis cuadernos, o por las cuales escribo o dibujo. Lo hago para mí, es un regalo lleno de amor, dedicación y esfuerzo para Mery Avalos. Un regalo que cada año me doy, porque es lindo tener algo así. Agradezco tambien a mis amigos y hermanas por festejar mi cumpleaños. Eso es algo que nunca voy a olvidar. Ese momento, en ese momento, cuando abrí la puerta, todo se detuvo, la espuma estaba en el aire y todo estaba quieto. No lloré porque sueno muy feo cuando lloro, pero sí estaba llorando por dentro. Me hiceron darme cuenta que soy algo para ellos, que no me odian y que tambien les caigo bien. Pensar en eso me da ganas de llorar, y sé que soy exagerada pero esto lo digo con la verdad. Empece escribiendo esto para descargarme con la vida por tener un mal dia pero acordarme de ese dia me hace llorar. Siempre me odie a mi misma, sigo haciéndolo un poco, pero ellos me mostaron con ese pequeño gesto (pero enorme para mi) muchisimas cosas. Me dieron de vuelta todos los sentimientos que iba asesinando con el tiempo. Me devolvieron mis emociones. Asi que gracias. Tal vez no me vayan a creer, tal vez piensen que exagero. Pero eso fue el mejor momento de toda mi vida. Y si tuve que pasar por muchísimo para obtenerlo, entonces todos mis errores valieron la pena. Ni aunque me diesen la oportunidad de cambiar mi pasado lo haria. No importa lo feo que haya sido, no importa lo malo que haya pasado. No lo cambiaria por nada en este mundo, porque cambiarlo me quitaria todo lo que aprendí cambiarlo no me daría mi presente y sólo me dejaria esos problemas para el futuro. Porque no podemos saltar las etapas de la vida, hay que vivirlo todo. El sufrimiento amargo y la dulce feliciad, son parte de la vida que debemos vivir alguna vez, escapar o esconderse de ellos no los van a alejar del todo. Los momento malos con como una alarma que se va posponiendo, hasta que no enfrentes y la apagues, va a seguir sonando. Todo esto que escribo lo escribo porque siento que debo escribirlo, no importa si alguien lo lee o no después. Lo importante es que lo hice, y que me ayudó. Espero que las cosas sean buenas en el futuro y que sepa lidiar con las malas.

Regreso cada ver que ya no puedo más, y escribir eso, tener este blog, es la mejor decisión que tomé en mi vida. Es una de las únicas cosas de que no me arrepiento. Mery del futuro que está leyendo esto: no te mueras. No lo hagas. Nesecito que cumplas mis sueños, que pelees por mi, por Dios, por mi vida. No desperdicies todo mi esfuerzo por mantenerte viva. No lo hagas. No hagas llorar a nadie y aunque creas que nadie va a llorar entonces no hagas que tengan que pagar un funeral anticipado. Un funeral donde todos quieran investigar que vergas te paso porque no dijiste nada. Ya deja de guardar las cosas bajo la alfombra. Quiero seguir viviendo para mis momentos felices del futuro. Quiero más razones para no morir y es tu trabajo seguir manteniendo me con vida. Deja latir a tu corazón. Déjame vivir.
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