Si, mis promesas con este blog son más vacías que mi billetera. Y qué puedo decir, soy una sinvergüenza porque no siento ninguna responsabilidad, a veces, de ir subiendo contenido.
Pero eso tampoco significa que vaya a olvidar a todos mis pequeños tesoritos. Sé que no soy una experta, que estoy lejos de alcanzar a varios grandes y que tal vez nunca lo haré.
Soy, como todo humano, un ser envidioso del talento ajeno, y busco cada día asemejarme más a mi mayor meta.
Soy, como todo ser humano, un ser imperfecto, un ser despiadado, indigno, despreciable. Soy una masa de vanidad insaciable que deambula buscando la perfección. La perfección inalcanzable, la perfección soñada por tantos, pero como una lontananza imposible de ver.
Pareciera que deliro, en todo lo que digo. Si tuviese que describirme diría que soy inconstante, demasiado.
Quien conoces hoy es otra con respecto a la que amanece mañana pero puede que sea la misma de hace una semana ¿Exagero? Tal vez, siempre lo hago. El hecho que la escritura sea una herramienta para expresar mucho más que sólo palabras, el hecho que pueda usar metáforas, comparaciones, hipérboles, paradojas y más , el hecho que tenga una idea de como utilizarla, es para mí como una ventana abierta de la cual, sin duda ni vacilo, tengo que saltar.
Cada quien tiene sus propios delirios, no lo digo sólo yo, sino que lo dice mucha gente, y todos lo saben. Tal vez mencionarlo es algo que hago a menudo, tal vez algo innecesario, o tal vez no.
Es increíble como a veces uno tiende a cuestionarse, más aún si se es como yo. "Que esto sí, porque esto y esto y esto y acotando quiero añadir que también por esto y aquello" pero luego "Que esto que era que sí, ahora podría.." Si, esa palabra, "podría" ese "tal vez", ese "quizás" y todas aquellas palabras que expresen duda llevan a uno a cuestionarse a sí mismo varias veces, reputarse un pensamiento que antes se había asegurado, cuestionar, cuestionar y cuestionar.
Es increíble como a veces uno puede olvidar de qué hablaba, más aún si se es como yo. Definirlo con un concepto impresionante, debatirlo internamente y expresarlo en voz alta, dar ejemplos, experiencias, temas relacionados, luego recuerdos vagos y luego se le va a uno la lengua. Se le va a uno el lápiz, se le va a uno las teclas.
Y para luego terminar así, como yo, perdido del PEQUEÑO y diminuto hilo que me guiaba. Quedarse sin hacer nada o dejar en el "operei" no es una opción. Así que como dice el dicho que alguien alguna vez dijo, el show debe continuar, antes que se me acabe la inspiración que recibí de una entidad ajena. Ay recuerdo hace años, cuando apenas escribía, cuando creía que eran majestuosidades todas aquellas creaciones mías, cuando la gente me decía que era buena, cuando fui más adelante.
Y ví a los buenos de lejos
Y ví lo lejos que estaban.
Y creí que algún día estarían cerca.
Y creí que algún día yo estaría lejos.
Ahora miro de un punto cualquiera.
Estoy lejos de donde alguna ve miré.
Pero lejos todavía de lo que quiero llegar.
Cerca de llegar a estar cerca.
Para luego de cerca ver lo lejos que pude llegar.
Será un sueño, será una meta.
Será algo que debo hacer antes que perezca.
¿Acaso puedo realmente seguir hablando, narrando, escribiendo? Parece que mis dedos se casan de tanto hablar, que hasta siento seca mi garganta. Puede que sea solo una sensación extraña. Quisiera saber yo, bastantes cosas, pero antes de todo y nada.
Punto a parte.
Lo único que se me viene a la mente es este... no lo sé.